Fuego

Los sonidos de la ciudad: 

pitidos,

conversaciones desenfadadas,

ruedas en la carretera.


El aire me abraza

y un avión cruza el cielo,

pero no ve que está en llamas.


Y ya no oigo pitidos, solo mi pulso.

Y ya no siento el aire, solo mi piel.

Y ya no hay ciudad, solo fuego.


11 de abril de 2021

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