Domingo

Es ahora cuando empiezo a notarlo,
falta el calor a mi espalda,
el hormigueo en mi cintura y la piel de gallina.
Las tardes de cine y cama
o las de cafetería.
El vencimiento de mi cabeza al volver en el bus.
Las cosquillas, y sobretodo,
las risas.
Menuda manera de matar un domingo.

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